Se habla mucho de la batalla física contra el cáncer, de los tratamientos, los efectos secundarios y la supervivencia. Pero hay una batalla silenciosa, profunda y a menudo devastadora que libraremos muchas personas: el duelo de identidad.
¿Qué es el duelo de identidad? Es el dolor, la confusión y la sensación de pérdida que experimentamos cuando nuestra imagen propia, la forma en que nos vemos y nos reconocemos, se ve alterada o fragmentada. Y en el contexto del cáncer, esta pérdida de identidad a menudo se manifiesta de formas muy tangibles y visibles.



